domingo, 26 de agosto de 2012

3. Juegos de interior

Para seis o más niños:
* El telegrama, ¿recuerdan cuándo jugaban de pequeños? Sólo necesitan hacer sitio en el salón y pedirles a los niños que se sienten formando un círculo en el suelo. La dinámica es sencilla, el que inicia el juego le dice a su compañero de la derecha una frase simple que tenga más de seis palabras (“los árboles dan unas manzanas muy rojas”). La oración va pasando de oreja en oreja y como se pronuncia entre susurros el contenido finalmente se distorsiona, de forma que el resultado finalmente llega a ser bastante incomprensible y puede acabar en algo como “dales una taza mojada”.
 Para dos o más niños:   
* La telaraña, nuevamente será suficiente con el salón, pero esta vez no retiren todos los muebles, aunque es conveniente que hayan guardado objetos delicados. Necesitan un ovillo de lana que pueden anudar a la pata de una silla, después irán tejiendo en torno a respaldos, patas y cojines para formar una tela de araña muy grande con espacios amplios entre los hilos. Los pequeños intentarán atravesarla sin que sus cuerpos toquen la lana, porque si fuera así la araña (uno de ellos) podría “comerse a su víctima” y ésta ocuparía el lugar de arácnido.
 Para cinco o más niños:   
* ¿Puedes poner la cola al burro?, un juego clásico que divierte a los niños desde hace décadas. Necesitan un cartel con el dibujo de un burro sin cola y tambien una colita que puede ser un pedazo de lana de 30 o 40 cm anudados en un extremo y un pedazo de cinta adhesiva para pegar la cola en el cartel. Por turnos se debe vendar los ojos de los participantes y se les situará frente al burro con la cola en mano, intentarán colocar la cola en el lugar exacto y los compañeros les ayudarán con “arriba, más arriba, aún más” o “¡a tu derecha!”.




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