domingo, 26 de agosto de 2012

4. Video de juegos infantiles de 2 a 3 años







Aportaciones de los mass media en educación

2. Juegos de exterior


Para cinco o más niños:
* Seguir al rey, se colocan todos los niños en fila tras el “rey” (figura que adoptará por turnos uno de ellos). Deben seguirle e imitar sus movimientos.  
Para 10 o más niños:  
* Quien tiene la cola, caza la liebre. Se necesitan pedazos de tela de forro de dos colores, serán las colas y los participantes se las cuelgan de los bolsillos traseros del pantalón. A la de “tres” empezarán a correr todos intentando “robar” las colas ajenas, e intentando que no les quiten las propias. Gana el equipo que más colas ha cogido, en definitiva los que más liebres han cazado.  
Para 10 o más niños:
* La cadena. Los jugadores son eslabones y antes de empezar se debe delimitar el espacio por el que pueden correr. Se decide quien empieza el juego y todos se sitúan a su alrededor, tras contar hasta cinco todos deben empezar a correr en todas direcciones (sin salirse de los límites), a la vez que el niño que está en el centro intenta cogerlos o tocarlos. Si lo consigue, va añadiendo “eslabones” que quedan cogidos de sus manos y todos siguen buscando más sin soltarse, el último “superviviente” es el que tenga derecho a ser animador en la próxima partida.

1. Definición de juego


¿Qué es jugar?
Es el primer acto creativo del ser humano. Comienza cuando el niño es bebé a través del vínculo que se establece con la realidad exterior y las fantasías, necesidades y deseos que va adquiriendo. Cuando un niño toma un objeto cualquiera y lo hace volar está creando un momento único es irrepetible que es absolutamente suyo. Porque ese jugar no sabe de pautas preestablecidas, no entiende de exigencias del medio, no hay un hacerlo bien.
Otra forma de definir lo que es jugar es que es una actividad necesaria para los seres humanos teniendo suma importancia en la esfera social, puesto que permite ensayar ciertas conductas sociales siendo, a su vez una herramienta útil para adquirir y desarrollar capacidades intelectuales, motoras o afectivas. Todo ello se debe realizar de forma gustosa y placentera, sin sentir obligación de ningún tipo, con el tiempo y el espacio necesario.

¿ Por qué juega el niño pequeño?
El juego en  su formación no necesita aprendizaje, surge espontáneamente, es algo instintivo que responde a las necesidades de la dinámica infantil.
Con el crecimiento el organismo responde de distinta forma y utiliza distintas actividades lúdicas, así el juego evoluciona  y se adecua a los períodos  críticos de su desarrollo ( a sus conflictos personales y entorno ).


3. Juegos de interior

Para seis o más niños:
* El telegrama, ¿recuerdan cuándo jugaban de pequeños? Sólo necesitan hacer sitio en el salón y pedirles a los niños que se sienten formando un círculo en el suelo. La dinámica es sencilla, el que inicia el juego le dice a su compañero de la derecha una frase simple que tenga más de seis palabras (“los árboles dan unas manzanas muy rojas”). La oración va pasando de oreja en oreja y como se pronuncia entre susurros el contenido finalmente se distorsiona, de forma que el resultado finalmente llega a ser bastante incomprensible y puede acabar en algo como “dales una taza mojada”.
 Para dos o más niños:   
* La telaraña, nuevamente será suficiente con el salón, pero esta vez no retiren todos los muebles, aunque es conveniente que hayan guardado objetos delicados. Necesitan un ovillo de lana que pueden anudar a la pata de una silla, después irán tejiendo en torno a respaldos, patas y cojines para formar una tela de araña muy grande con espacios amplios entre los hilos. Los pequeños intentarán atravesarla sin que sus cuerpos toquen la lana, porque si fuera así la araña (uno de ellos) podría “comerse a su víctima” y ésta ocuparía el lugar de arácnido.
 Para cinco o más niños:   
* ¿Puedes poner la cola al burro?, un juego clásico que divierte a los niños desde hace décadas. Necesitan un cartel con el dibujo de un burro sin cola y tambien una colita que puede ser un pedazo de lana de 30 o 40 cm anudados en un extremo y un pedazo de cinta adhesiva para pegar la cola en el cartel. Por turnos se debe vendar los ojos de los participantes y se les situará frente al burro con la cola en mano, intentarán colocar la cola en el lugar exacto y los compañeros les ayudarán con “arriba, más arriba, aún más” o “¡a tu derecha!”.